La historia
Todo comenzó en 2010, cuando tras superar un cáncer, mi madre empezó a crear accesorios hechos a mano.
Lo que nació como una forma de expresión fue creciendo gracias a las personas que conectaban con sus creaciones.
Mi deseo siempre fue llegar a más gente y compartir aquello que hacía con tanto cariño.
Cuando ella ya no estaba, la idea de la marca siguió acompañándome.
Hoy, años después, ese legado y esos valores se han convertido en realidad.